El Gobierno dice que el aceite de girasol no entraña peligro para la salud, pero pide a los consumidores que no lo tomen. Además afirma que la retirada de los envases en los grandes comercios se ha efectuado por parte de las empresas de forma voluntaria.
Entonces, Tierra Comunera (TC) se pregunta, si no hay peligro ¿por qué hay una alerta sanitaria? Y, si se recomienda que no se consuma, ¿por qué se deja a voluntad de las empresas la retirada del producto?
En la rueda de prensa concedida por el Ministro de Sanidad dijo: “Ya sabemos que la concentración de hidrocarburos alifáticos es tan baja que no hay riesgo de toxicidad aguda”. También anunció que las cadenas de distribución están sacando de nuevo a la venta aquellos aceites seguros, como los producidos en España. El Ministro de Sanidad justificó la medida excepcional tomada por el Gobierno, el viernes, como una “medida cautelar” dirigida a garantizar “la protección del ciudadano”.
El Ministro tampoco facilitó la lista de las marcas no contaminadas, pero dijo que el sector de la distribución las conoce. Entonces ¿por qué ayer no se podía comprar aceite de girasol en muchas tiendas?
Tierra Comunera (TC) denuncia la falta de transparencia por parte del ministerio de sanidad y critica al ministro por no dar a conocer las afectadas.
Tierra Comunera (TC) considera por encima de todo está el derecho de los consumidores a la salud, pero el ministerio tiene que ser consciente de que esta medida puede ocasionar problemas económicos a las marcas de aceite de girasol, que fabrican productos propios, sin acudir a las importaciones.
Cabe recordar que en España se dedican al cultivo de girasol unas 700.000 hectáreas, la mayoría en las comunidades castellanas de Castilla y León y Castilla-La Mancha.