El Gobierno regional y el PSOE celebran el Dos de Mayo cada uno por su cuenta. Unos celebrándolo entre pinchos de salmón y cava, en la sede del Gobierno regional en el Palacio de Correos de la Puerta del Sol, ajenos a la crisis, otros acudiendo al acto de homenaje a la costurera Manuela Malasaña, muerta en el levantamiento contra los franceses, celebrado por el PSM en la plaza del Dos de Mayo, en un acto de marcado tinte electoral.
El Partido Castellano de Madrid como una organización que trabaja para mantener vivas las raíces castellanas de la Comunidad de Madrid y, comprometido con sus manifestaciones culturales, sociales y de preservación del medio ambiente, reniega de los actos para conmemorar la celebración del Dos de Mayo.
El motivo, considerar que nuestra milenaria cultura no debe de desaparecer de Madrid por el hecho de tener una ciudad capital del Estado, o una autonomía artificial que nos separa de nuestras tierras hermanas (Castilla y León, Castilla-La Mancha, Cantabria y La Rioja).
Por este motivo, un grupo de militantes de esta formación política nos hemos reunido para reivindicar en un día marcadamente festivo, un programa de actuación político que recoge las reclamaciones y problemas que sufre Castilla:
El reconocimiento de Castilla como pueblo con identidad propia.
La reactivación del “Consejo de Comunidades Castellanas”, organismo creado por los presidentes autonómicos de Castilla y León, Castilla-La Mancha y Madrid, siendo imprescindible la incorporación las Comunidades de Cantabria y La Rioja, así como la otros territorios históricamente castellanos a este proceso.
El reconocimiento de Castilla como Comunidad histórica. La unidad de todos sus territorios y delimitación de los mismos.
La pertenencia histórica y cultural de Madrid a Castilla.
El derecho a recuperar la memoria histórica del pueblo castellano.
La historia, la lengua “castellana” y no española, como se la denomina habitualmente por parte de algunos sectores y medios de comunicación y, la geografía de Madrid, son inequívocamente castellanas; las rondas, los juegos populares, las dulzainas, el tamboril, los dichos y costumbres etc. así como la arquitectura tradicional de nuestros pueblos.
En el PCAS no nos resignamos a verlo desaparecer, es por eso, que defendemos un proyecto de acción social y político del que cada vez más madrileños y madrileñas se sientan participes y orgullosos: RECUPERAR LA VERDADERA IDENTIDAD DE MADRID.
¡MADRILEÑOS ORGULLOSOS DE SER CASTELLANOS!